La mejor comunicación con DIOS es aquel abandono silencioso: LA ORACIÓN, a veces sólo cuando estamos con problemas, abatidos, enfermos nos acordamos de JESÚS. Sí, a ver si por ahí nos cae alguna GRACIA, y claro que está, justamente a nuestro lado, pero es tan MISERICORDIOSO que no te perturba, no te molesta, espera paciente que lo busques. Es hermoso poder conversar con ÉL, uno se suelta, y sale todo, se van las tristezas, hasta te das cuenta que has mantenido una fluída y larga conversación, te abandonas, aprendí a orar, aprendí a rezar justo en esos momentos de tristeza, pero también aprendí a darle GRACIAS. Tan chiquita yo asistía a muchos lugares, e inclusive fui consagrada como HIJA DE MARÍA (esclava de la Virgen), pero honestamente no tenía mucho conocimiento de ella, y vaya, si ella siempre fue humilde, sencilla... y hoy de grande que la busco, me doy cuenta que para llegar al Hijo, primero debemos conversar con la Mamá, una madre qué no pide, qué no hace, qué no logra, verdad?
Poco a poco, nada de obligación ni imposición, mi madre me inculcó a amarla, a conocerla, pasó muchos años para ello, pero valió la pena encontrarla, ahora ella me ayuda a discernir, a entender, a caminar, María Madre de Jesús qué maravilla de mujer, qué ejemplo el tuyo y qué valor para salir adelante después de todas aquellas humillaciones, golpes, dolores, muerte de JESÚS.
Ahora que te conozco no te quiero dejar ir...
Bueno, volviendo al tema de la Oración, hace muchísimo tiempo, mi Madre me enseñó a rezar la Novena de la Misericordia, al pasar los años, mis amigos Frailes Polacos llegaron a Perú trayendome noticias de Sor María Faustina Kowalska. Al parecer debía conocer este mensaje porque cierto día el Fr. Boguslaw puso en mis manos un librito y confirmó esta devoción, y el profundo amor que tuvo Faustina por encargo del Cielo, cada día a las 3pm. me uno al rezo de la Divina Misericordia por el Mundo entero en Radio María. Esta oración es para que podamos ser más sencillos, más humildes, mejores personas, mejores misioneros, yo pedí para obtener la Gracia de servicio para mi prójimo y no ser tan jodidita.
Qué lindo es unirse con tantas personas espiritualmente no sólo para pedir, recibir, sino para AGRADECER al Cielo por tantas Gracias Dívinas.
Aquí una linda Oración para compartir, hecha por Sor Faustina
Deseo transformarme en tu misericordia y ser un vivo reflejo de ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón y mi alma al prójimo.
Ayúdame Señor, a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás sospeche o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle.
Ayúdame Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.
Ayúdame Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás critique a mi prójimo sino que tenga una palabra de consuelo y de perdón para todos.
Ayúdame Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargar sobre mí las tareas más difíciles y penosas.
Ayúdame Señor, a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.
Ayúdame Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor, repose dentro de mí.
Jesús mío, transfórmame en tu porque tú lo puedes todo.