No hay un solo instante (despiertos ó dormidos) que no pensemos y meditemos en nuestros proyectos, en nuestras metas. ¡Soñar! Sí, soñar cada día con poder realizarlos. Gracias a este pensamiento nos impulsamos a seguir, a emprender, a recomenzar. Nuestra vida está plagada de ilusiones, de dones, de agradecimiento. LA VIDA ES SUEÑO, ES GRATUIDAD y ello nos regresa a Nuestro Creador. ¡Amo la VIDA, amo la Creación, Amo tanto a mi DIOS.
jueves, noviembre 13, 2008
Lucas 1, 26-38
"Yo soy la esclava del Señor; cumplase en mí lo que me has dicho".
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