Viajar imaginariamente en todo este tiempo y anotar en la memoria las continuas enseñanzas para conocer y comprender mejor el mundo y por sobre todo mi vida ha sido muy gratificante. Viene a nuestro pensamiento muchas cosas que dejamos, en las que creemos con derecho a tener y sobre todo en las cosas posibles y que quizá no sabemos que tenemos. Felizmente, estas reflexiones te ayudan a analizar y reaccionas, con ello puedes encaminarte, enderezar y formarte, saber que ese obstáculo que te hizo caer no era un impedimento sino un empuje para continuar.
Analizar esta etapa no me pone triste, muy al contrario me siento muy orgullosa. ¿Llorar otra vez? Nooo!! las cosas no nos salen bien porque vamos repitiendo las mismas historias, me dejaba llevar por experiencias ajenas, por personas desconocidas, creía en lo que veían, y por supuesto me colgaba de sus opciones, de sus complejos, miedos y angustias, yo no era así...
He venido aprendido mucho (se aprende toda la vida). Nunca es tarde para corregirnos, reconocer que uno es muy impulsivo, el no callarse no siempre es de valientes, podemos ofender a otros, no es bueno, en fin, también por todo esto aprendí a guardar silencio… a recuperar todo, e inclusive aquello que un día me hizo llorar, enojar, resentir, y cuando lo miras en ese "pasado", ese tiempo ya no te apena, sino que te alegras por saberte maduro y que no repetirás.
Porque digo todo esto, porque me he reencontrado con el pasado y haré lo imposible para no volveré a fallar asi, porque si algo estoy segura que quizá caiga una y otra vez, pero sabiendo ya en qué me meto. Intento abrazarme con el ayer para crecer hoy, no para retroceder. Embriagarme espiritualmente, y es ahí en donde busco el contacto con la naturaleza que me inunda con gozo, con serenidad, humildad, con esperanza, ya no lloro porque me despojo analizando aquello que me hizo daño, el SILENCIO me debe embargar para meterme en mí misma, ansío ese brillo, esa PAZ para que ese sentir se apodere de mis facultades, para que mi alma intente ponerse en soledad.
Hace tanto que no oraba, hacía tanto que no compartía con nadie estas experiencia porque cuando hablamos de DIOS, luego se dice que uno miente, que es hipócrita, se aburren, o te abandonan
Hacía tanto que no me cobijo en los brazos de DIOS, y es que nos sentimos tan pecadores con algunas a veces, nos sentimos tan pequeños y tan desolados cuando nos encerramos en nuestro egoísmo, en nosotros mismos… Pero, que compasivos nos volvemos cuando nos arrepentimos, cuando escribimos y descargamos todo lo que nos hace daño, verdad?
Hace tanto que no voy a MISA, que consideré que en un Templo de cemento no estaba DIOS, que podía conversar con Él desde mi habitación, en mi propio interior… hacía tanto que no sonreía porque mi trabajo me quitaba el tiempo necesario para visitar a mi tía NENA (una mujer ejemplar). En estos últimos meses he aprendido tanto… siempre me pregunto, será que falta poco… (y bueno, quién sabrá cuando terminará su paso por la tierra). Intenté no ir más a las misiones, a diario cruzo por algunos lugares en donde existen "templos" que invocan a "dios", gritan, exaltan e invitan a encontrar la "paz y el amor" y seguro que sí, pues todos gritan "aleluya, sanación, fe, amor, milagro y paz", pero, luego afuera se comportan diferentes, y bueno, me doy cuenta que no son los hombres los que deben corregirnos, obligarte a cambiar, nadie debe exigirte que te conviertas, sino tu FE, tu AMOR, tus acciones, tus decisiones… La contemplación tiene que ver mucho, porque se encarcelan las palabras, los pensamientos y únicamente se oye a Nuestro Creador confirmando entonces que pueden sentirlo y observarlo a través de la naturaleza, esa que busco constantemente en mi diario vivir.
Todo lo que nuestra mente ha fotografiado lo tendremos tan sellado en nuestros corazones, ni la distancia ni el espacio nos separarán lo esencial, ya que vivirá en cada uno de nosotros toda la vida. Desde que tengo uso de razón me he sentido como una mariposa, a veces me siento con la capacidad de "volar" y fotografío cada acontecimiento, sé que me ha costado, pero, no pierdo nada, sólo adquiero experiencia, si caigo me levanto y trato de ver todas las cosas desde una óptica un poquito mas arriba y esto me ayuda a tener la libertad de verlas más lindas o la cruda realidad…
Analizar esta etapa no me pone triste, muy al contrario me siento muy orgullosa. ¿Llorar otra vez? Nooo!! las cosas no nos salen bien porque vamos repitiendo las mismas historias, me dejaba llevar por experiencias ajenas, por personas desconocidas, creía en lo que veían, y por supuesto me colgaba de sus opciones, de sus complejos, miedos y angustias, yo no era así...
He venido aprendido mucho (se aprende toda la vida). Nunca es tarde para corregirnos, reconocer que uno es muy impulsivo, el no callarse no siempre es de valientes, podemos ofender a otros, no es bueno, en fin, también por todo esto aprendí a guardar silencio… a recuperar todo, e inclusive aquello que un día me hizo llorar, enojar, resentir, y cuando lo miras en ese "pasado", ese tiempo ya no te apena, sino que te alegras por saberte maduro y que no repetirás.
Porque digo todo esto, porque me he reencontrado con el pasado y haré lo imposible para no volveré a fallar asi, porque si algo estoy segura que quizá caiga una y otra vez, pero sabiendo ya en qué me meto. Intento abrazarme con el ayer para crecer hoy, no para retroceder. Embriagarme espiritualmente, y es ahí en donde busco el contacto con la naturaleza que me inunda con gozo, con serenidad, humildad, con esperanza, ya no lloro porque me despojo analizando aquello que me hizo daño, el SILENCIO me debe embargar para meterme en mí misma, ansío ese brillo, esa PAZ para que ese sentir se apodere de mis facultades, para que mi alma intente ponerse en soledad.
Hace tanto que no oraba, hacía tanto que no compartía con nadie estas experiencia porque cuando hablamos de DIOS, luego se dice que uno miente, que es hipócrita, se aburren, o te abandonan
Hacía tanto que no me cobijo en los brazos de DIOS, y es que nos sentimos tan pecadores con algunas a veces, nos sentimos tan pequeños y tan desolados cuando nos encerramos en nuestro egoísmo, en nosotros mismos… Pero, que compasivos nos volvemos cuando nos arrepentimos, cuando escribimos y descargamos todo lo que nos hace daño, verdad?
Hace tanto que no voy a MISA, que consideré que en un Templo de cemento no estaba DIOS, que podía conversar con Él desde mi habitación, en mi propio interior… hacía tanto que no sonreía porque mi trabajo me quitaba el tiempo necesario para visitar a mi tía NENA (una mujer ejemplar). En estos últimos meses he aprendido tanto… siempre me pregunto, será que falta poco… (y bueno, quién sabrá cuando terminará su paso por la tierra). Intenté no ir más a las misiones, a diario cruzo por algunos lugares en donde existen "templos" que invocan a "dios", gritan, exaltan e invitan a encontrar la "paz y el amor" y seguro que sí, pues todos gritan "aleluya, sanación, fe, amor, milagro y paz", pero, luego afuera se comportan diferentes, y bueno, me doy cuenta que no son los hombres los que deben corregirnos, obligarte a cambiar, nadie debe exigirte que te conviertas, sino tu FE, tu AMOR, tus acciones, tus decisiones… La contemplación tiene que ver mucho, porque se encarcelan las palabras, los pensamientos y únicamente se oye a Nuestro Creador confirmando entonces que pueden sentirlo y observarlo a través de la naturaleza, esa que busco constantemente en mi diario vivir.
Todo lo que nuestra mente ha fotografiado lo tendremos tan sellado en nuestros corazones, ni la distancia ni el espacio nos separarán lo esencial, ya que vivirá en cada uno de nosotros toda la vida. Desde que tengo uso de razón me he sentido como una mariposa, a veces me siento con la capacidad de "volar" y fotografío cada acontecimiento, sé que me ha costado, pero, no pierdo nada, sólo adquiero experiencia, si caigo me levanto y trato de ver todas las cosas desde una óptica un poquito mas arriba y esto me ayuda a tener la libertad de verlas más lindas o la cruda realidad…
Soy muy sensible y por eso aún me afectan algunas cosas, pero, cuando ando en sequedad trato de buscar por la ventana, en la naturaleza, sentir contemplación porque necesito aprender más, con ojos de paz, de amor, de desapego, de verdad.
Y sí, tenías razón mi pequeño Ángel, lo único que vale en la vida es la relación con las personas, EL COMPARTIR, el perdón, la reconciliación, que nos ayudará siempre a sentir AMOR y PAZ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario