Una nueva MISIÓN...
Si algo debo agradecerle a Dios, es haber conocido a un grupo maravilloso. Dios, se vale de muchas personas para demostrar su AMOR… a veces pensamos que nuestra catequesis se estanca, termina, cuando nos créemos enfermos, pero no, justamente en ese momento empieza una nueva misión. La mía se inició precisamente cuando recibí la noticia del médico. Hay recomendaciones de no viajar, no hacer esfuerzo, ni trabajar. Me entristecí muchísimo, me considero activa, “voladora”, que andaba por la vida a mil. Como conté en un escrito anterior, descubrí que trabajaría y para niños (mi adoración) en una Misa de Sanación, y es que los ANGELES (ÀRBOL-ÀNGEL) ya habían llegado a mi casa, descubriendo la chambita que DIOS preparó para mí, y precisamente en Navidad. Aunque no logré el objetivo de recolectar una buena cantidad, mi servicio estaba lleno de ilusión, amor, entrega. Tuve la dicha de recibir una invitación especial por Irene, Coordinadora de esta obra, quien con su voz (sí, porque todo fue por teléfono) me explicó el camino y objetivo de esta maravillosa misión. Su testimonio fue preciso, me contó todo en una larga conversación, sin medir el tiempo, hablaba una persona entregada, a la cual escuché con mucha ilusión, además que con ella trabajan también unas "hormiguitas": Verónica, Esperanza, Patita, Ana María, Rosalía, Henry, etc… y fue así que comprendí que nada era fácil, tampoco para ellos, su gran misión empezaba en casa, y se batalla para ser entendida, sobre todo cuando la misión es una cárcel, se cuentan las horas de ausencia y de lo difícil es que alguien pueda mirar todo esto con ojos de confianza, sin miedo. Duro trabajo, pero, para ellos no existe el cansancio, lo negativo, así que para adelante. Tienen la certeza que DIOS puede remendar aquellos corazones equivocados, y la lucha constante es que se mantenga la unión familiar, a pesar de la ausencia del padre… se sabe que es difícil, pero no imposible. Es maravilloso sentirse partícipe, uno aprende, uno se siente integrada, felizmente hoy existen vías de comunicación, que nos permite estar cerca, te pones a disposición cuando te encuentras con alguien que pide ayuda. Sobre todo, cuando sientes que uno de ellos puede ser tu propia familia, y es así, esto no para, se sigue recibiendo donaciones y oraciones. El equipo de Fraternidad Carcelaria del Perú, viene realizando un trabajo impresionante, loable día a día. Grande fue la alegría de poder asistir, en compañía de Patita al reencuentro del equipo , si bien es cierto conocía a algunas personas, pero no a Irene, me sentí muy feliz, además de participar en la Celebración Eucarística, todo el equipo estuvo presente en la Misa de Acción de Gracias, el sacerdote bendijo esta labor, a quienes conformaban y a todos aquellos que donaron. Se logró reunir con éxito la cantidad de juguetes para los hijos de los presos. La sorpresa se dio cuando anunciaron que reunieron muchos más, los cuales fueron compartidos a 2 comunidades de escasos recursos. Dicha donación fue inmediata, supieron que todo aquello que recibieron era para donar, para compartir, para abrir puertas, caminos, no hablemos de cosas materiales, sino de sonrisas, de alegría, de vivir... Todos aprendimos con esta lección. DIOS se vale de muchas personas,nos vuelve niños. En esta fotografía se encuentran personas entregadas al 100% a esta obra, no miden nada, aún teniendo sus propias necesidades e inclusive dificultades, ellos trabajan con amor, sabiendo que DIOS será para su FAMILIA una ENORME BENDICIÓN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario