No hay un solo instante (despiertos ó dormidos) que no pensemos y meditemos en nuestros proyectos, en nuestras metas. ¡Soñar! Sí, soñar cada día con poder realizarlos. Gracias a este pensamiento nos impulsamos a seguir, a emprender, a recomenzar. Nuestra vida está plagada de ilusiones, de dones, de agradecimiento. LA VIDA ES SUEÑO, ES GRATUIDAD y ello nos regresa a Nuestro Creador. ¡Amo la VIDA, amo la Creación, Amo tanto a mi DIOS.
miércoles, febrero 04, 2009
JESÚS en la Cruz
Dibujado al carboncillo por mí (cuando tenía 18 años)
No hay comentarios:
Publicar un comentario