Muy cerca de mi ocaso yo te bendigo, vida, porque nunca me diste esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida. Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas. Cuando planté rosales, coseché siempre rosas. ...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno; ¡ más tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas, y en cambio tuve algunas santamente serenas... Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz! Amado NervoNo hay un solo instante (despiertos ó dormidos) que no pensemos y meditemos en nuestros proyectos, en nuestras metas. ¡Soñar! Sí, soñar cada día con poder realizarlos. Gracias a este pensamiento nos impulsamos a seguir, a emprender, a recomenzar. Nuestra vida está plagada de ilusiones, de dones, de agradecimiento. LA VIDA ES SUEÑO, ES GRATUIDAD y ello nos regresa a Nuestro Creador. ¡Amo la VIDA, amo la Creación, Amo tanto a mi DIOS.
martes, marzo 24, 2009
En Paz...
Muy cerca de mi ocaso yo te bendigo, vida, porque nunca me diste esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida. Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas. Cuando planté rosales, coseché siempre rosas. ...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno; ¡ más tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas, y en cambio tuve algunas santamente serenas... Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz! Amado Nervo
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