Aún recuerdo al joven sacerdote, Zbigniew (Fr. Zibi) en sus inicios. Con cámara en mano, gustaba de tomarnos fotos de improviso, luego las ponía en el salón de Catequesis y nos alegraba mucho su presencia porque siempre se mostraba feliz. Algo juguetón, y también algo de niño (yo creo que su mayor pecado era comer pastas, ja, ja). Estuvo varios años en algunas misiones de provincia, e inclusive debo agradecerle que me acompañó en el proceso de vocación y discernimiento, me presentó con las hermanas en Pariacoto, para vivir mi experiencia religiosa.
Se despidió del Perú, hace varios años para continuar con su misión. Radica actualmente en USA (Chicago) y disfruta de cada lugar que pisa, porque adora la naturaleza. Está muy feliz, según narra, porque en el lugar que vive tiene muchos museos, teatros, restaurantes y lugares para visitar. Cuenta que la ciudad está ubicada en la orilla del Lago Michigan. Ama su vocación, y con ella, el trabajo con su comunidad. Un gozo profundo de haber tenido a 120 niños para la Primera Comunion. Y si, No hay nada más gratificante que obtener respuestas con la presencia de más hermanos que buscan a DIOS, y como él dice, luego viajar a Carolina del Norte a las montañas de los Apalaches por algunos dias para refrescar sus pulmones.
Después de muchísimo tiempo retomamos la comunicación, y en esta última charla me contó que está muy bien, que tiene mucha esperanza en este devenir de la vida. DIOS lo acompaña, y le devuelve la oportunidad de reencontrarse también con su familia (Arturo, su hermano sacerdote franciscano y sus padres). Él, es Polaco, y se siente muy orgulloso de ser Misionero Franciscano Conventual.
Saludos AMIGO ZIBI, gracias por tus oraciones, es un honor tener como AMIGO a un sacerdote, y recuerda, nos volveremos a encontrar -por esta vía- este próximo 17 de febrero, tu cumpleaños!!
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