Después del saludo por el día de la Mujer, Gerardo un amigo espiritual, me pregunta por el Facebook:
"Esa fuerza interior tiene algo que ver con la mística de la vida? Aquel que bendice un desequilibrio o una tragedia es un místico? El místico que comete un error entra en penitencia?..."
Y yo le contesto con muchas palabras, algo que se me viene a la mente como un testimonio personal...
"Esa fuerza interior tiene algo que ver con la mística de la vida? Aquel que bendice un desequilibrio o una tragedia es un místico? El místico que comete un error entra en penitencia?..."
Y yo le contesto con muchas palabras, algo que se me viene a la mente como un testimonio personal...
Primero, quisiera agradecerte por la pregunta. Y sí, esa fuerza interior existe, siempre y cuando permitamos que nuestro diario vivir se convierte en oración, permitir que fluya la parte espiritual. Todos buscamos de una u otra manera a Dios en nuestras vidas y para ello necesitamos tener el alma dispuesta para poder "escuchar" y entender el por qué podemos agradecer en los momentos más difíciles...
Bendecir un desequilibrio ó una tragedia?. Sí, claro, ya que lo buscas desesperadamente entra la angustia, el dolor y en esa tu desesperación, llanto, soledad, en ese silencio, tu sequedad, tu desierto es donde lo encuentras, en el ser mismo… tu vida, y en ese descanso, empiezas a buscar la sanación. Te sorprendes que seas tú mismo, quien lo llame y en tu plegaria le digas: "Date prisa en socorrerme", y así van saliendo las palabras, "Señor, enséñame a manejar esa situación difícil…" te vas acompañando, te tranquilizas, una fortaleza increíble.
No desistamos, cuando nos va mal, se alumbra la FE. Si tienes sed y buscas agua en el desierto, sí que la encuentras!!. Hay llanto, el sentirnos solos nos ayuda a buscar la esperanza, la paz, muy loco todo, pero sí, todo el que cree bendice ese momento... ¡Qué hermoso don de DIOS, zurcir el alma, dispuestas a una entrega completa! Todos somos pecadores, místicos ó no. Todos entramos en penitencia tarde ó temprano, buscaremos la conversión porque a decir verdad, tendremos miedo, sobre todo cuando te encuentras en una situación fuerte, ahí buscas a DIOS.
No hay porqué preocuparnos tanto por saber quién es místico, a la larga lo somos todos aquellos que buscamos a DIOS en nuestras vidas... ORANDO y confiando, es una intimidad directa con ÉL.
Un místico es aquel que busca tener una experiencia con DIOS, con FE Y AMOR, así ahuyentarás la tendencia al pecado, he ahí el secreto de la purificación, tener el alma y el corazón en gracia, contigo, con tu prójimo, con la vida, estar dispuesto. Si todos nos tomáramos en serio la presencia de DIOS en nuestras vidas y supieramos que la ORACIÓN es la mejor arma, PODEROSA, comprenderíamos que la esencia de la vida mística es la transformación por la acción divina de la persona que AMA Y CREE.
Bendecir un desequilibrio ó una tragedia?. Sí, claro, ya que lo buscas desesperadamente entra la angustia, el dolor y en esa tu desesperación, llanto, soledad, en ese silencio, tu sequedad, tu desierto es donde lo encuentras, en el ser mismo… tu vida, y en ese descanso, empiezas a buscar la sanación. Te sorprendes que seas tú mismo, quien lo llame y en tu plegaria le digas: "Date prisa en socorrerme", y así van saliendo las palabras, "Señor, enséñame a manejar esa situación difícil…" te vas acompañando, te tranquilizas, una fortaleza increíble.
No desistamos, cuando nos va mal, se alumbra la FE. Si tienes sed y buscas agua en el desierto, sí que la encuentras!!. Hay llanto, el sentirnos solos nos ayuda a buscar la esperanza, la paz, muy loco todo, pero sí, todo el que cree bendice ese momento... ¡Qué hermoso don de DIOS, zurcir el alma, dispuestas a una entrega completa! Todos somos pecadores, místicos ó no. Todos entramos en penitencia tarde ó temprano, buscaremos la conversión porque a decir verdad, tendremos miedo, sobre todo cuando te encuentras en una situación fuerte, ahí buscas a DIOS.
No hay porqué preocuparnos tanto por saber quién es místico, a la larga lo somos todos aquellos que buscamos a DIOS en nuestras vidas... ORANDO y confiando, es una intimidad directa con ÉL.
Un místico es aquel que busca tener una experiencia con DIOS, con FE Y AMOR, así ahuyentarás la tendencia al pecado, he ahí el secreto de la purificación, tener el alma y el corazón en gracia, contigo, con tu prójimo, con la vida, estar dispuesto. Si todos nos tomáramos en serio la presencia de DIOS en nuestras vidas y supieramos que la ORACIÓN es la mejor arma, PODEROSA, comprenderíamos que la esencia de la vida mística es la transformación por la acción divina de la persona que AMA Y CREE.
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