Apreciados Compañeros:
Sé, que todos estamos muy, pero muy ocupados, con tantas cosas… y pido disculpas a mis jefes, pero somos un equipo y los sentimientos también valen.
Me detengo tan sólo un momentito para compartir un testimonio que sé que nos ayudará a valorar más la vida…
Me contuve hoy, desde muy temprano en el hospital y me vi rodeada de tantas personas con cáncer. Me sentí integrada, ellos me enseñaron a darme cuenta que la vida era importante a pesar de las adversidades. La única que se había congelado, quieta, observando… era yo -no ellos-, no tenían ningún tipo de dolor, sus rostros reflejaban confianza, lucha, entrega. Los letreritos decían QUIMIOTERAPIA, RADIOTERAPIA, todos estábamos mezclados en el laboratorio, pero en ese instante “todos” éramos hermanos, amigos, uno solo, el físico no contaba, algunos con sombreritos y otros con pelucas, hasta con producción. No lo sé, sólo veían rostros de un encuentro, de un compartir. Y sí, los mismos de las citas anteriores, los luchadores, los dignos de admirar!!!
Te has puesto a pensar cuánto vales, te has detenido sólo un ratito, cuántos habremos pasado momentos como estos, con familiares, con amigos y hemos conocido historias de niños con cáncer y hasta hemos renegado de Dios…
Nos quejamos de todo, en la casa, en el trabajo, en nuestras relaciones, por cosas tan pequeñas, qué va a ser de nosotros cuando nos toque una situación tan fuerte.
Saben, admiro el valor que tienen para seguir adelante... y en hora buena que cuenten con familiares que los acompañen, el amor, la dedicación en ese momento cuenta mucho.
Piensen siempre en el otro, no esperen que alguien les avise, los llame, tratemos de enseñar y de aprender a vivir. Jamás dejar solos a nuestros padres, no saben cómo veo llegar a ancianos solos… Sí, porque un enfermo con cáncer se pone muy susceptible. Situaciones difíciles, la vida esta llena de ellas y de alguna u otra forma el ser humano siempre encuentra ese camino, pero, APRENDÍ, APRENDÍ, y agradecí a Dios de mi situación, ya no me quejaré de ir y venir con citas eternas, comprendí que el Hospital también es un camino, de encuentro, para conocer a tu prójimo, para entender y aprender a vivir…
No vivas solo por vivir, disfruta lo que haces y aprende a compartir para que enseñes a otros a vivir.
Que tengan un hermoso día,
eso depende de cada uno, verdad?
(Inspiración al llegar a mi escritorio)

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