sábado, agosto 09, 2008

Mezcla de sentimientos

A medida que la pluma va trazando palabras en el papel, tus angustias desaparecen, y tus alegrías permanecen (Paulo Coelho)

Esta es una frase muy cierta… y es así, este blog es mi fuente de inspiración, en él no sólo escribo experiencias propias, sino que comparto escritos de otros que nos ayudan a sentirnos mejor. Con la escritura puedes dar rienda suelta a tus emociones, no inventas, traes al papel todo aquello que te marca y marcó, te impresiona e impresionó, quieres compartir, abrir tu corazón, informar, cantar, desahogar, y al final quedan tus alegría, paz... tus escritos revelan tu estado de ánimo, todo en un acto de escribir.

Aquellos pocos amigos que saben de la presencia de este blog piensan que invento, disfrazo, pongo sólo cosas buenas, que veo la vida como no es, bueno pues, cada uno tiene una manera de observar la vida, el mundo, y no es que corrija, imponga, pinte y esconda, sólo digo la verdad. No expongo a nadie, no revelo intimidades, sólo me muestro tal cual soy. ¿Por qué la mezcla de sentimientos? ¿Qué se esconde? ¿Por qué hablar de DIOS? Y bueno, todos tenemos etapas en la vida, caídas, y vencemos otras… aquellos que “creen, dicen” conocernos casi siempre se quedan con “imágenes” del momento, idealizan, imaginan, adaptan, crean y etc; son ellos los que te inventan un personaje y claro que se decepcionan.... la vivencia, el carácter del otro derrumba aquel castillo construido… y díganme acaso no todos hemos pasado por algún problema, hemos presionado, sido celosos, renegones, histéricos, envidiosos, (ojo, todo en el buen sentido de la palabra). Acaso nadie ha visto morir, llorar, sufrir a alguien, ¿y tú lo has experimentado?? Acaso no disfrazamos nuestra vida haciéndoles creer a los demás que nada nos afecta, que jamás hemos padecido… dirás y a quién le importa??? Y sí, a mí me importa, porque aunque te haya dado muestras de que no sentí, que no estuve ahí, siento y pienso que hay muchas maneras de acompañar, ayudar… no siempre es con dinero, con “lastima” (no te compadezco), todos alcanzamos un grado de fortaleza cuando pasamos por todo esto, sabemos que estas cosas no nos mataran, diría que más puede la vergüenza a que otros piensen ó crean que eres débil… débil??!!!. No eres débil por gritar, llorar, por asustarte, diría que eres FUERTE!!! Vaya, quién más que tú para saber cómo afrontar una situación y cómo la superas… tengo amigos que como yo en algún momento tuvieron una necesidad (sea económica ó moral), cuántos hemos padecido necesidades…

Yo diría que seguimos aprendiendo… la vida tiene un misterio, y viene como una fuerza, una mano que con euforia nos levanta y vuelve la esperanza… viene a revelarnos que no estamos solos, siempre habrá alguien que está dispuesto a darte una mano. Quisiera contarles que tengo una gran lista de amigos que estuvieron a mi lado en esos momentos… gente que ni conocía, que sin pedir aparecía, es todo como mágico y por eso tendré algún día (antes de partir…) el honor, la necesidad de ponerlos en una lista y nombrarlos, créanme a todos!!!
Hay muchos amigos que sin decirles nada... adivinan tus tristezas (y cómo te llaman y llaman), te escriben, te levantan, te buscan, esos que no huyen cuando te ven “atrevida, furiosa”, no se espantan porque saben que traes algo escondido, que en ese momento no eres tú, son tus problemas…. Cuántas otras personas me brindaron ayuda, abrigo, y bueno… yo tengo un amigo, el de ayer y hoy, llamado Ángel -dice que lee mis escritos-, lo quiero, lo extraño, y esto no es una declaración de amor, es algo así como agradecerle por su apoyo, el buen gesto de darme todo sin pedirle nada, sobre todo soporte moral, escucharme, brindarme su casa, su familia. Y sólo decirle que no se vuelva a cruzar de vereda, no quisiera volver a sentirlo lejos, distante… la tristeza de perder a un amigo no es buena, le agradezco por su madre y la hermosa ABUELA, nadie pasa por el camino del otro por gusto, verdad? Por qué escribo esto... no hace mucho dio señales de vida y me emocionó, me encantó saber que le va bien, me llena de orgullo.

Bueno, cambiando de tema y retomando aquella pregunta de un amigo de por qué busqué las misiones, pienso, esto vino x nuestra educación religiosa en casa, ese inmenso deseo de haber querido tomar los hábitos en ese momento fue por refugio, mi madre recién había fallecido, tuve la necesidad de agradecerle a DIOS por cada instante de su vida, además que en mi caminar hubieron muchas señales en cada pan de comida, cada compartir, cada sentir, cada momento… uno se “enamora” de ese alguien que te empuja a seguir adelante, aquel que te pone en la mente y en el corazón AMOR, que te enseña que con la guerra no ganas la batalla, en fin, sería largo de contar, pero son etapas que te ayudan a madurar, todos buscamos de alguna u otra manera un servicio, y esto nos ayuda a crecer espiritualmente.

Se dirán cómo cambia, enreda y mezcla sentimientos? pero deja de ser una mezcla cuando nuestra mirada y misión se encuentre en objetivos: tener mejor actitud, ser honestos, solidarios, permitiendo que los sueños se conviertan en proyectos frente a todo para rescatar los valores morales, que nos ayudaran a recuperar siempre nuestra verdadera identidad.