
Cuántos juegos de niñas compartíamos,
Cuántos otros en la azotea descubríamos.
Cuidarte por un tiempo fue mi alegría
Dibujar, bailar, reír, compartir, eso quería.
Incansable, adorable e inquieta niña
Contigo jamás había riña.
Tus consejos infantiles para mí
fueron llenando mi vida para ti.
Juntas otra vez, saltando y riendo
Como en el ayer
Aún sin poder ser madre le digo a mi Hacedor
cuánta alegría me has donado, a veces sin merecerlo Señor.
Y a ti, puedo escribirte con gran suspiro:
Ya no eres más una bebe,
Cuánto has crecido Reneé!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario