No hay un solo instante (despiertos ó dormidos) que no pensemos y meditemos en nuestros proyectos, en nuestras metas. ¡Soñar! Sí, soñar cada día con poder realizarlos. Gracias a este pensamiento nos impulsamos a seguir, a emprender, a recomenzar. Nuestra vida está plagada de ilusiones, de dones, de agradecimiento. LA VIDA ES SUEÑO, ES GRATUIDAD y ello nos regresa a Nuestro Creador. ¡Amo la VIDA, amo la Creación, Amo tanto a mi DIOS.
sábado, enero 09, 2010
Quien a Dios tiene nada le falta...
Con Nena, hermana de mi Madre.
Ambas hemos pasado momentos fuertes de salud, pero hemos vencido todo mal.
Una enfermedad que pasó por nuestras vidas, y que se la lleva Dios por la confianza que hemos puesto en su Santa y Bendita Voluntad...
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