En fin, comprendí que Oscar fue como un médico de almas, que apareció unicamente para que me diera cuenta que uno en el camino encuentra muchas situaciones y acontecimientos que te ayudan a comprender que no puedes andar triste, nadie puede hacer nada por ti, sino uno mismo.., fue así que hoy puedo decir que lo que avancemos en el camino espiritual, se traduce en amor y sana el corazón.
Así son los designios de Dios, que nos invitan a caminar en busca de la paz para despojarnos de las penas, y que los cambios son necesarios para seguir, no existe la casualidad de un encuentro, además que no sólo hayas a una sola persona, sino, te encuentras con "HERMANOS" que te acompañan y te invitan a descubrir la cantidad de cosas lindas por las cuales vale la pena seguir... todos los sueños son posibles, es cuestión de creer en nosotros mismos.
Oscar, transmite, paz y alegría. Nos conocidos gracias a Lucho, un gran amigo también que reside en España, en aquella época Oscar vendría a conocer Perú, y lo ayudé con las reservas para la Selva. Compartimos historias y libros en común.
A veces se piensa que aquellas personas que pasan por nuestra vida y nos hieren nos destruyen, pero no, nos ayudan a crecer, a mirar la vida con otros ojos y sobre todo nos ayudan a corregirnos y a descubrir que el amor lo puede todo, cura heridas y sobre todo descubres que el AMOR en su plenitud, en su esencia es quien nos mantiene vivos y no se trata de buscar una persona para ser feliz tú solamente, sino, para descubrir cómo hacer felices a los demás… y de eso se trata la amistad con él, de ayudar a otros a seguir ese camino maravilloso, esa ruta que no trae egoísmo, envidia ni mentiras y que está representada en la figura de DIOS.
Hoy, limpiando mis correos, encontré un escrito que me envío desde la Selva cuando estaba preocupada por él, pero comprendí que era sumamente feliz por aquellos lares…
Mari!!!
Estoy en Iquitos, he regresado de la selva esta tarde, tenía que regresar mañana por la mañana pero conocí a gente de Iquitos que me invitaron a una fiesta esta noche. Decidí cambiar la noche en la selva por estar en el bullicio de la ciudad y disfrutar de sus gentes, de las personas, que sin duda son lo más importante de un país.
¿Imaginas una ciudad sin gentes?
Definitivamente lo mejor de un país, de unas tierras es su gente y eso hago ahora en Iquitos, disfrutar del calor humano, charlar con las gentes.... aquí todo el mundo es muy amable.
Estate tranquila, ya sabes que a los peregrinos Dios nos cuida.
Besitos
Oscar