

Hoy, limpiando mi buzón encontré estas fotitos, el lugar Chilca. Eduardo, fue quien se encargó de tomarlas y enviarlas después de nuestro maravilloso DESIERTO.
En ese hermoso lugar (territorio lleno de montañas) se respiraba paz y silencio.Todo era armonía, la noche nos ayudó a compartir testimonios propios y aquel largo paseo a solas, buscándose así mismo era un estado de purificación... no había electricidad, por lo cual teníamos que imaginar el camino, pero DIOS decidió alumbrarnos con luz de las estrellas, fue por ello que decidimos no dormir en las carpas, sino expuestos al lugar -dentro de las bolsas de dormir-, estar en contacto con la madre tierra y la mirada fija a las estrellas, a las cuales no entendí si se entusiasmaron a correr de un lado a otro porque las estaba mirando (yo no pegué ni un ojo gran exhibición) ó simplemente era la emoción de quedarme prendida ante tan bendito momento... todo era calma, paz, tranquilidad, quietud, sigilo.
Pude quedarme de guardia con los brazos doblados como almohada, contemplando libremente las maravillas de la Creación porque comprendí que JESÚS siempra será mi LUZ.