Parece mentira que hoy en día ya no existe la comunicación en casa. Ya nadie se pregunta cómo te ha ido, cómo te sientes, te gustaría que conversemos?
En fin, no hay afecto ni los amigos se buscan. Nos vamos olvidando de los valores, de los consejos de nuestros padres. Va desapareciendo la esencia, la relación, la espiritualidad…
Decimos que afuera, hay temas muy importantes, no podemos detenernos, la vida es rápida (no tengo tiempo para un almuerlzo con los viejos, tengo otros compromisos). Nuestra mente está pegada al tema comercial, a los avisos, a esos que diariamente nos anuncian qué comprar (el spa, el peso ideal, las tarjetas de crédito, cremas para rejuvenecer, las clases de couching para conseguir un empleo ó para vender una imagen). Sí, se compara y se vende todo, hasta nos hacen creer que se vende la felicidad ("Haga feliz a sus hijos, a su esposa"). Nos venden amuletos, protección, miedo, profecías, y claro ya está confirmado, el 2012 será el fin del mundo y así, nos quieren lavan el cerebro, nos obligan a pensar diferente.
¿Qué nos pasa? Será que somos muy débiles, que no tenemos fe en nada, qué ya no somos humanos, sino objetos? ¿Cómo alguien puede hacerte creer, obligarte a que cambie tu naturaleza, tu forma de pensar, ó acaso no tienes claro quién eres, qué quieres, qué esperas?.
El tomar actitudes diferentes para ser mejor está en tus manos, el arrepentimiento es tuyo. Sólo te puedo decir, que si decides algo, no te prepares en un plazo largo. A veces es por falta de fe, confianza, esperanza. No creo que podamos llegar a ningún lado sin utilizar nuestros principios…
Siempre me planificaba, decía mañana haré esto, mañana, mañana. Un día entré al hospital y me dijeron: mañana te opero y no te garantizo nada… (ya no había tiempo de escoger, de salir, de comprar, de abrazar a mi padre, a mis hermanos), pensé inmediatamente, nadie conoce ni su propio destino.
¿Quién puede saber hasta cuándo viviremos? Nada está dicho, y esto lo digo por experiencia, ya no habrá: “un momentito voy y regreso”, hay que vivir el hoy intensamente, un día leí: La importancia de vivir cada momento plenamente, como si fuera el último de nuestra existencia (hay que vivir feliz)
Siempre me planificaba, decía mañana haré esto, mañana, mañana. Un día entré al hospital y me dijeron: mañana te opero y no te garantizo nada… (ya no había tiempo de escoger, de salir, de comprar, de abrazar a mi padre, a mis hermanos), pensé inmediatamente, nadie conoce ni su propio destino.
¿Quién puede saber hasta cuándo viviremos? Nada está dicho, y esto lo digo por experiencia, ya no habrá: “un momentito voy y regreso”, hay que vivir el hoy intensamente, un día leí: La importancia de vivir cada momento plenamente, como si fuera el último de nuestra existencia (hay que vivir feliz)
Recuerdas el terremoto del 2007? A mí me removió la vida, ese día sí que fue fuerte para mi vida, mi conciencia. Ese día fue como pensar en que no viviría, fue un remesón que me hizo reaccionar y sobre todo confirmar que DIOS existe. Valorar, amar al prójimo, todo pasó por mi mente, en esos excasos, pero largos para mí, dos minutos.
El “cambiar” (mejorar tus acciones) es ahora, si decides, el acercarte a tu familia, el retomar aquellas conversaciones, sentarte a la mesa, decirle a alguien: ¡TE AMO!, el pasear, dedicarte a cosas más pequeñas, el llamar a esa persona que no ves años, el reconciliarte, construir, en fin, el vivir cada momento feliz es únicamente tuyo. No tenemos la vida comprada, todos somos iguales, ningún ser humano tiene privilegios, nadie sabe cuándo morirá, ni que sucederá mañana. ¡Sólo DIOS!
Mmm... ¿falta mucho para el 2012?, y te lo dicen los amigos, el comercio, pero, tú qué sientes, qué piensas?? No, no, nos vamos a preparar sólo para pasar esta fecha que nos perturba, verdad?. Cada día es importante, cada momento al lado de los seres que amas, no permitas que nadie te venda la felicidad, no la busques fuera de ti, de tu entorno. No dejes pasar tanto tiempo para alejar de tu vida al resentimiento.
La preparación no lleva años, es en este momento, preocupándote por cosas que valgan la pena, fíjate más en ti, en tu persona, en tu creación, en tu salud, no critiques al vecino, él también tiene sus miedos, sus problemas.
No permitas que el comercio nos haga pensar que comprar un carro, una casa, un artefacto nos traerá la felicidad. Nos alocamos por conseguir cosas materiales para ser reconocidos, ja, ja. Vamos por la vida hablando de cosas, de lujos, de posiciones que muchas veces no tenemos…
La preparación no lleva años, es en este momento, preocupándote por cosas que valgan la pena, fíjate más en ti, en tu persona, en tu creación, en tu salud, no critiques al vecino, él también tiene sus miedos, sus problemas.
No permitas que el comercio nos haga pensar que comprar un carro, una casa, un artefacto nos traerá la felicidad. Nos alocamos por conseguir cosas materiales para ser reconocidos, ja, ja. Vamos por la vida hablando de cosas, de lujos, de posiciones que muchas veces no tenemos…
Y... ¿Qué sucede cuándo volvemos a casa? ¿Cómo somos, cómo nos comportamos?
Acaso somos los solitarios de siempre, los renegones, los que echamos la culpa a todo el mundo por nuestros complejos, fracasos?
¿Somos los mismos, faltos de cariño, de amor, de afecto?
… Sí, seguimos siendo los mismos, vacíos…
No sé, es ahora ó nunca, tú decides, ¿Me preparo para hoy ó para mañana?
Yo no te lo digo, será tu propio corazón…
¿Somos los mismos, faltos de cariño, de amor, de afecto?
… Sí, seguimos siendo los mismos, vacíos…
No sé, es ahora ó nunca, tú decides, ¿Me preparo para hoy ó para mañana?
Yo no te lo digo, será tu propio corazón…

No hay comentarios:
Publicar un comentario