Al comenzar un nuevo Adviento, deseamos que se robustezca nuestra esperanza para que no nos falten deseos del Señor de la Vida que viene y vendrá.
Deseo que mis deseos sean apasionados, deseo que mi espera no se enfríe, deseo que mi caridad no decaiga, deseo que mi oración no sea rutinaria.
Deseo que mi vida no sea de pasada, deseo que mi corazón lata al compás de muchos otros, deseo que mi fe no se sienta apagada, deseo que mi canto testimonie mi esperanza.
Sí Señor, que llegas pronto, haznos seres llenos de deseos, hombres y mujeres de esperanza, que aún esperan de la vida la sorpresa que puede regalarnos cada jornada.
Preciosa oración, me la envió Mary Ramos, no conocemos al autor, pero estos buenos deseos se pueden cumplir si oramos todos juntos. Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario