Las cartas que se escribían estas dos hermanitas son preciosas (ambas Carmelitas)
Fragmento: "Celina querida, no me extrañan tus pruebas, yo misma pasé por ellas el año pasado, y sé lo que son... Dios quiso que hiciese el sacrificio, lo hice, y luego, igual que tú, sentí la calma en medio del sufrimiento.
Pero también experimenté otra cosa, y es que muchas veces Dios se conforta con nuestra voluntad. Él lo pide todo, y si le negamos la más mínima cosa, nos ama demásiado para forzarnos; pero cuando nuestra voluntad se ajusta a la suya, cuando ve que sólo le buscamos a Él, entonces se comporta con nosotros como se comportó en otro tiempo con Abraham... Esto es lo que Jesús me da a entender en lo más íntimo; pienso que estás en la PRUEBA, que ahora se está realizando ya en ti ese acercamiento que dices que necesitas... (Jesús quebranta ahora tu naturaleza, te da la cruz y la tribulación).
18 julio, 1824
"Teresa querida, ¡comprende a tu Celina sin necesidad en que te hable, sin necesidad que te diga una sola palabra...! ¡Ay la vida, la vida! ¡Qué corta me parece la vida, y qué felices seremos al volver a encontrarnos allá arriba...! Todo me parece un sueño y no lo entiendo...
Foto extraída Web: Santuario de Lisieux
