lunes, julio 21, 2008

Una historia real narrada como cuento

OBRA FRANCISCANA DE LAS MARIPOSAS MISIONERAS
DE DIOS

La OFMMD, fue creada a mediados del año 1998 por un misionero franciscano, llamado Fr. Zibi, polaco de nacimiento, joven como Francisco y muy risueño con sentimiento, trayendo desde Jaslo -como símbolo- una mariposa, tejida por un fino hilo blanco e hilada con manos tiernas, manos de su madre Lucía, quien con mucho amor elaboró este regalo tan fino, con fervor.

Vestido un día llegó, con el hábito plomo de la Orden Franciscana Conventual, amarrando a la cintura tenía un cordón con tres nudos y como equipaje llevaba los votos y la Regla de honor. Para su misión de Catequesis eligió a una mujer peruana llamada María para ayudarlo en la educación, puso sobre su hombro el símbolo de las alas misioneras, era la mariposa tejida, blanca, con mucho pureza y ella con un gran suspiro y emoción prometió acompañar ese servicio con amor.

No hubo aspirantes por un tiempo, ya que él eligió primero la formación, la ayudó a tener primero seguridad en sí misma, luego un poco de dirección espiritual y trabajar con niños, jóvenes y hermanos de San Luis desde su raíz.
La invitó también a conocer aires de otros lugares, como tener una experiencia por unos días con hermanas consagradas en un Pueblo distante y dejarla como a Clara en las manos del Señor.

Fueron días de ternura, fueron días de enseñanza y de madurez, pero él deseaba que sea uno quien elige su vocación y fue así, que al llevarla a una montaña muy alta la ayudó a discernir, y se comprometió a acompañarla en este duro mundo de engaños y de extraños, y así ella comprendió, que siendo mariposa franciscana podía llegar al prójimo, llegar a la razón de la pobreza, a desafiar durezas y a comprender que al pobre lo ganas con el corazón.

El pueblo elegido para esta misión se llamaba Pariacoto, provincia de Ancash, en Huaraz. Ir a ese pueblo enamora, admirar la naturaleza en todo su esplendor y respirar aire puro es sólo comprobar que ahí vive Dios, guardián de este pueblo era un gran hombre llamado P. Stanis quien jamás tuvo temor de continuar con la obra Salvadora del Redentor. Sembrara semillas de Fe y esperanza, semillas de confianza, aún sabiendo que fueron hombres que con sus propias manos cegaron dos vidas de sus hermanos franciscanos. Parecería difícil de creer, pero después de esta fuerte pena, el sol vuelve a brillar, recomenzamos, y el perdón se vuelve santidad sobre aquella sangre derramada, y es ahí que se retoma el camino, sin miedo, buscando a los más necesitados, hambrientos de amor y fe, y así te hace amigo de las plantas y de las montañas.

Es ahí donde empieza la conversión, fueron días hermosos, meses de ilusión y renuncias por amor, pero Dios nos tiene sorpresas, y no quiso que la mariposa viviera en ese pueblo, sólo que lo visitara y que lo ayudara desde donde se encontrara. Ella, dejó su corazón en ese pueblo y como símbolo de sus visitas, una mariposa de madera que adornaba todo el jardín, jardín que ella misma cuidaba.
Sus alas en algún momento iban reduciendo su vuelo y algún viaje del formador hacía que mariposa llorara al encontrarse sola, sin amor. Fue entonces en donde conoció a Milagros (Mariposita), una niña hermosa, dulce, quien a pesar de sus 14 años hacía honor al bendito apellido Guerrero, su difunto Padre, y así la pequeña luchó contra la corriente, las tormentas, a pesar de los vientos fuertes, porque vivía en un mundo lleno prisas y madurez. Mariposa lloró y se emocionó, ella tenía una vida parecida, con muchas heridas, con muchas tristezas, muchas caidas... Mariposita, le dio alas nuevas, ella también dibujaba y guardaba cosas en un cuaderno y en una cajita (regalos y poesías, escritos de amigos frailes, canciones y cartas de un hermano ausente), todo era como fotografiar, archivar, descifrar e ilusión y esperanza. Mariposa mayor gustaba de alabar, de cantar a su Señor y de llenarse de calor para así poder orar.

Eran meses que ya no había tristeza, tan sólo promesas de amor para con Dios, eran días llenos de compañía y un poco de nostalgia por recuerdos pasados, con melancolía. La niña es muy linda cantaba Mariposa, es un ángel enviada por Dios. Fue entonces cuando nuestro querido formador, nos escribió y pidió que nos cuidáramos, que lo esperáramos y rezáramos por ese viaje tan importante para su vocación, un viaje que duró seis meses, él se preparaba para ser un gran formador. Y así las dos, muy juntas hicieron un calendario, marcában las fechas, y ella olvidaba que ya no era la única mariposa enamorada e ilusionada de la misión, ya no estaría tan sola y así “consagrada” para Dios pudo tener una hijita tan chiquita, quien es sus escritos pedía que mariposa de Dios sea su mamá. Pero "mamá" mariposa sólo le podía dar AMOR, Mariposita, ya tenía una mamá buena y dulce que se la obsequió el mismo Dios. Mariposa, pensó que para no quitarle el deseo y entusiasmo, debía de animarla a escribir cuentos para niños, a ser voluntaria en las misiones y velar por los enfermos y así ella decidió ingresar sin temor a esta gran labor.

Recibió alas doradas, elaboradas con finos hilos de amor, estaban como enamoradas de ese “vuelo” y de conocer el sol. Mariposita, era la primera postulantita y siguiendo adelante, cumpliendo con las promesas del formador, quien las llevó en el bolsillo, todos volaron por duros caminos, ellas no llevaron hábito, no podían decirse Conventuales porque su vuelo era sin rumbo, tan sólo seguir la espiritualidad y carisma del amigo San Francisco de Asís, y volar como mariposas misioneras a donde las necesiten, sin barreras.

Ahora son tres Menores Mariposas, unidos y comprometidos a no olvidarse de los amigos del corazón, se logró la unión de muchos hermanos, se consiguió la formación y escuchar a los jóvenes y jugar con los niños para así cumplir con la Obra Salvadora dejada por Jesús, el amigo de la Cruz.

Muchos quisieron postular, muchos deseosos de entrar a esa gran misión, pero no se podía admitir a extraños, que rían, creyendo que es un servicio imaginario al volar y volar, para ayudar. Y es que primero está la prueba, el de aceptar sin distinciones, de amarse como hermanos, de ser fieles a la Regla, abrir el corazón, a compartir con los más necesitados caridad.

Ahora están repartidos, ya los años pasan y el formador a quien llamaban Fr. ZIBI cumple con una nueva misión lejos de aquí, y ellas trabajan como CLARA Y JACOBA, a disposición de los hermanos Franciscanos.
Mariposita, tan chiquitita, que desde niñita unía sus manitas en oración. Mariposa se encarga de cuidar a los enfermos y a escuchar jóvenes. Dios, es el dueño de todo esta OBRA, quien bendice y derrama la Luz para poder volar tranquilos, y es así que ese aire invita a compartir a los Frailes y Laicos de esa MISIÓN quienes sin burla y broma la toman como verdadera y lo acompañan con su bendición. Escribir es un gran DON, obtenido por Nuestro Señor y por ello, no abandonen al amigo, escucha, acompaña con ilusión.

Esta es una pequeña narración de la obra en construcción llamada OFMMD, quienes vuelen imaginariamente al leer este cuento tendrán la dulzura y la bendición de nuestro Hermano Menor San Francisco de Asís, de nuestras Siervas Misioneras Madre Teresa de Calcuta y Santa Teresita del Niño Jesús, quien con su caridad y pobreza alcanzan a guiarnos como Misioneras constantes, sea cual fuera tu vocación hermano, todos somos Misioneros de Dios, y es así que con carisma y espiritualidad se complementa y recompenza el vuelo de las Mariposas Misioneras de DIOS.

PARTE II

Se acerca un nuevo siglo e ingresa un nuevo ciclo de educación, nuevos frailes en Polonia consagran su vocación.
En el Perú se asoman los cambios, vacaciones... y son los pensamientos que nos llenan de sentimientos al ver irse a algunos y recibir a otros. Aún, volamos alto con canto y aroma de Primavera, esta historia crece de incalculable manera.
Misioneros voladores del alma con las oraciones, nuevamente regresan a su país y esto no es olvido, sólo como un mendigo en busca de su raíz.

Al volar encontramos nuevos rostros, nuevas alegrías y una que otras expectativas por conocer a más mariposas, pero son en las rosas en donde ellas se posan y ante el Santísimo cada una se postra. ¡Oh alegría, llegó María al jardín del alma!, ella trae novedades y otra vocación al Perú: ¡Llegó un misionero de corazón!
Dicen que regresó al Perú y que Jesús lo escuchó. Él ya pasó la prueba a distancia y es en la esperanza en donde las promesas se cumplen. Se formó en Cracovia y vuela tan alto como los tres. Dicen que es muy espiritual, ¿Será algo especial?, su nombre es Fr. Darío y será un gran amigo.

¡¡¡Consejo de Mariposas!!!. Habrá una gran fiesta en el jardín... ¡Llegó en vuelo seguro Darío trayendo alegría sin fin!

Pronto se asoman los cambios y con ellos los encuentros y despedidas, pero esta es la misión de cada soñador, pues nos llenan el corazón con melodías y tristes otros días, pero nos queda la esperanza, y la firmeza de nuestra vocación, porque ella es el AMOR, como lo dijo nuestra querida Teresita de Jesús.

Aprenderemos a llevar nuestra Cruz, pero no como sacrificio sino como beneficio, como regalo, como don divino.
¡Vengan entonces a nuestro jardín a seguir sembrando y alabando!, que no duelan los cambios ni las despedidas porque pronto cosecharemos las buenas obras de aquellos que oran, porque este vuelo imaginario es el que nos identifica como mariposas del Amado, son las oraciones que despegan a cada rincón del mundo y gracias al Internet ya estamos entrelazados en cada llamado, porque Oír la voz del Amado es como volar por siempre extasiado.

“Mariposas creación del Señor
vuelen a disposición por Amor”
"El cuento -en general- es una narración de lo sucedido"