domingo, octubre 04, 2009

"PAZ Y BIEN" Dichoso el hermano que no se tiene por mejor cuando es engrandecido y enaltecido por los hombres que cuando es tenido por vil, simple y despreciable, porque cuanto es el hombre ante Dios, tanto es y no más (G, 83).

El Cristiano, necesita reencontrarse con la tierra, su naturaleza, siendo así es que te introduces a tu ser y comprendes que le perteneces sólo a ÉL.

De una u otra forma ponerse a vuestra disposición, agradecerle a Dios por esa consideración especial crearnos, de amarnos, y es así, la vida y su devenir, el irse para volver y el misterio y sigilo de nuestra existencia. Me siento honrada de sentirme Franciscana, de sentirme absolutamente “pobre”, porque aquí la pobreza no está en cuánto tienes, es descubrirla en tu propia identidad, tratar de comprender tu misión en este pase por la tierra, en este planeta bendito. El sólo hecho de anunciarlo, de dar testimonio de que ÉL existe, que vive, aún, “muchos” consideran que hablar de DIOS es tema de “locos...” y sí, amarle así es una locura, un extremo, amar hasta que duela como diría Teresa de Calcuta esa es la misión.
Estoy convencida que de esta forma se le intima mucho más, abrazando su Cruz. Sin importar que una no sea de la misma comunidad... No es simplemente una fraternidad de voluntarios que viven en un mundo cerrado. Debe ser también una fraternidad con los pequeños y los equivocados, un compartir su condición de vida y sus aspiraciones, esforzándose por vivir en COMÚN-UNIÓN. A veces nos parece que nadie nos valora y que no somos reconocidos pero que grande es sentir que lo que hacemos es el camino que nos conducirá a Dios. ¡Esta es la única esperanza, la única alegría! Nadie es mejor ó peor, nadie tiene título ni cadenas, ahí no existe el dolor… ... TODOS SOMOS DE DIOS.

La caridad de Francisco se expresa en un apostolado tan abierto y universal, que su figura trasciende el mundo Católico y se convierte hasta hoy en un ejemplo para todos.

Para él no existió un hombre extraño a su corazón: los leprosos, los nobles y los plebeyos, cristianos y musulmanes, todos fueron sus hermanos.

Francisco, testimonio de humildad, amante de la naturaleza, amigo de los animales, y por sobre todo, siervo de Dios, es el hermano ideal de todos nosotros porque nos ayuda a crecer espiritualmente.
Para mí, el haber trabajado con cada uno de los amigos FRANCISCANOS ha sido un testimonio de Fe hermosa, de paz y bien, una grata amistad, que se mantiene aún la Misión termine en Perú. Muchas experiencias, un intercambio de creencia, fe, en fin, casi una familia. Lugar de recuerdos y de vivencias plenas, sobre todo el subir alto a un cerro y comprender tu existencia, y la razón de tu HUMANIDAD.

No hay comentarios: