viernes, octubre 02, 2009

De vuelta a casa...

Es hermoso sentir que DIOS nos sostiene, pone hermanos en el camino. Muchas gracias por acompañarme, por acompañar a toda mi familia con vuestras oraciones, que como bien diría Teresita del Niño Jesús, las oraciones llegan primero. Me he sentido mejor, capaz de dar más pasos fuera del dormitorio y sobre todo escribir un "poquito", aún no puedo hacer “grandes” esfuerzos ni hablar mucho (qué gran problema para alguien como yo, verdad?) pero, ya tengo 26 días de operada y porqué no sentarme un ratito a decirles “HOLA, AQUÍ ESTOY” como testimonio.

Como les contó mi hermana Patricia, tengo que cuidarme mucho. Debo confesar que el diagnóstico me hizo despertar, son muchísimos los momentos que deseaba tener sólo un día más para arreglar cosas pendientes. LA VIDA es tan valiosa, importante, tan fuerte, que hasta el final peleas por ella, te aferras fuerte, te vuelves guerrera, pero sobre todo te ayuda a tomar decisiones prontas, y no es que busques recién a Dios, te das fuerzas, te pones muy confiada, te agarras fuerte de tu FE, de tu esperanza, pero pude comprender que el miedo que tienen las personas antes de entrar a operarse, sobre todo cuando tienen un tumor en el cerebro es justamente los riesgo que ellos mismos cometen, si bien es cierto son ellos los que te salvan la vida, pero también son ellos quienes ya nada más pueden hacer... lo cuento porque el hospital fue para mí una misión, hay tantas personas solas, temerosas, olvidadas, es fuerte todo, pero de hecho aprendí cada día. Cuando me dieron la noticia de mi operación fue violenta, se programó para el día siguiente y muy temprano por la gravedad, yo nunca me imaginaba todo esto, no me opuse, pero, me preguntaba si era necesario hacerlo en ese momento..., le dije a DIOS, tú me operas, es lo único que te pido... y fue un médico residente quien me dijo la verdad, llevó mis placas y me las puso frente a frente, tu tumor grande, está agarrado de las dos arterias que van al corazón, y oprime el nervio óptico, no lo podrán extraer del todo, es muy delicado arriesgar otros órganos. Puede haber ceguera, puedes quedar con parálisis ó secuelas. Salí de la operación, y dicen que cuando me sacaron los tubos (respirador artificial) reí (no recuerdo), dicen que no me mantuve mucho tiempo entubada y honestamente no recuerdo nada dentro de mi cuerpo, este es un momento traumático para los pacientes, pero no lo recuerdo... sólo que me miraban y me decían ¿Puedes mover las manos, los pies? Abrí los ojos al pasar la anestesia, y recorrí todo, podía ver, no habían complicaciones... en fin, sólo adaptarme a dormir sentada y por ningún motivo mover la cabeza ni pararme, fue duro todo, pero... confiada siempre que fue DIOS quien velaba cada minuto en la operación.

Todo esto me ha enseñado, de hecho madurez y valorar. Estoy aún aislada, con los mismos cuidados del hospital, con muchos medicamentos y prohibida de recibir visitas, con mascarilla si salgo de mi habitación (por el tema viral), aún respiro por la boca solamente, y cuando hablo parezco tupida, pero... me voy acostumbrando, todo es temporal. Lo de la patología -quiero decir- tendré que esperar, me volverán hacer pruebas para ver si los restos del tumor que envolvían las arterias hayan crecido, y podría ser tratada con radioterapia, pero se sabrá en unos meses, deben esperar que drene todo resto de sangre después de la cirugía. Por eso, es que no puedo de dejar de agradecer vuestras oraciones, estoy muy feliz, pronto será la Fiesta de nuestro HERMANO FRANCISCO DE ASÍS y no quiero dejar de agradecerle a través de ustedes Amigos y diversas Comunidades que sé que han orado por la salud de mi padre, por mí y por mi familia, y nos siguen acompañando en estos momentos. Para terminar (ya los habré cansado), deseo contarles que antes y después de mi cirugía tenía la Biblia abierta en el Cantar de los Cantares, como no podía leerla (por el problema de la visión), dejé pendiente la cita que más me gustaba (5.2-10), además de romántica, sabía que era para entenderla, meditarla, descifrarla, pues mi “AMADO SEÑOR” ya me había enviado tantos mensajes, anunciado tantas cosas previas a la operación… y SÍ, yo dormía, estuve dormida mucho tiempo… no sé si me puedan entender ahora, pero, cuando vine a casa, lo primero que escuché en la televisión fue una canción con la misma cita Bíblica, que quedó pendiente para aplicarla... “VUELVE A LLAMAR” Saben? nada es casual, DIOS nos habla, nos busca, no escoge, nos prueba, nos deja señales, toca nuestra puerta, y como aún no estamos preparados tenemos miedo, YA NO MÁS... despierten pronto si regresa, Él lo hará, se va… pero, regresará. Yo, dormía profundamente, pero volví a despertar y encontré mirra en la cerradura de mi corazón, esto quiere decir para mí NO TENGAS MIEDO, MADURA. DIOS me dejó esta tarea antes de dormir y un mensaje para entenderlo al despertar, y sólo con mi FE, mi nueva vida, mis ganas de retomar, recomenzar y sobre todo madurar podré recibirlo cuando ÉL nos vuelva a llamar!!! GRACIAS, están en mi corazón y gracias por vuestras oraciones, por la unión entre hermanos, de qué sirve renegar y aislarnos si al final TODOS SOMOS DE DIOS. Oraré por vuestra Comunidad, fraternidad, carisma, obediencia, en fin, oraré para que cada día mantengan la FE, LA CONFIANZA Y EL AMOR. Recibía a diario la Eucaristía y pedí una bendición previa a mi cirugía, estuve preparada para lo que DIOS decidiera… no tengan miedo. Los quiero mucho!! María

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